Demi Lovato.
Pronunciar éstas palabras casi siempre sigue con una caída de la silla a causa de un ataque de sueño. Hija de la factoría Disney, al contrario que otras como la ahora ya gran Miley Cyrus no decidió convertirse en puta inmediatamente, si no que decidió ser DIGNA porque era una artista de verdad.
Y porque aún no se había hecho la ortodoncia. Pero ahora que como toda rica estadounidense ha pasado por el quirofáno y ha terminado harta de xanax, termina cayendo en las redes de la sexualización, haciendolo a su manera claro, o sea, a lo cutre.
Demi Lovato no sólo es cutre como lo es esa amiga que se niega a beber y luego con veintiseis años se pilla unos pedos terribles. Es mucho peor porque ni siquiera tenía su propia serie, si no que compartía elenco con un montón de hijos de curas protestantes o algo así.
