Vuelve la diva que más ama las bolsas de confeti de los chinos y los camiones de basura de vidrio.
Y vuelve, como ya lo vaticinábamos, mal.
Crazy Kids, ese single a priori bueno que ha terminado siendo una colaboración forzosa, ha hecho engendrar un vídeo para la ocasión, en el que Ke$ha hace de todo, menos promocionar el gran disco que es Warrior.