Fergie, la travesti que hasta hace pocos días era la ramera de un malgrupo lleno de minorías étnicas, ha decidio despedir al dominicano y a los dos afro americanos para lanzarse a lo que todos los travestis sin excepción quieren: Ser el centro de atención.
No es la primera que abandona a los Cacahuetes de Ojos Negros (Así de cutre sonaría el nombre del grupo en castellano) para dejar que brille TODO SU TALENTO. Pero en el intento, de vez en cuando, le sale una canción buena.
Y de vez en cuando nos acordamos de ella, porque está más gorda que Christina Aguilera o porque Lady GaGa con demasiado eyeliner nos recuerda a los buenos tiempos cuando Fergie creía que la lecería iba a ser definitivamente lo que la sacaría de la pobreza.