Katy Perry es una estadounidense rubia y pechugona que se hizo famosa por el lesbianismo naif de I Kissed A Girl y porque a Madonna le gustaba una canción random de su primer álbum. Álbum que, como ya hemos repetido mil veces, tiene exactamente cuatro canciones buenas.
Todos nos reímos de ella por que en 2008 estábamos a tope con Just Dance y creíamos que la fiebre Timbaland había terminado para siempre, pero Katy no se dio por vencida y exprimió su segundo álbum hasta la muerte, coincidiendo con Born This Way en un verano en el que las tetas que disparaban nata destruyeron a las alienigenas que daban a luz a metralletas.
Lo normal.
Teenage Dream fue un trabajo absurdamente bien preparado, y canciones menores como The One That Got Away o Wide Awake han terminado formando parte de nuestra musicoteca recurrente, ya fuera por que el vídeo las salvara o porque la versión de la gira molara a saco.
"YASSSSS KWEEEEN"





