¿Porque estás aqui?

Porque se trata de eso, de bailar en ropa interior un sábado antes de salir para sentirte una súper estrella, de sentirte en un videoclip cuando escuchas música subiendo las escaleras del metro, de no poder evitar un paso de baile cuando escuchas esa estrofa que cambió tu vida a golpe de beat.

Porque se trata de música al fin y al cabo. Pop, electrónica, reinas, clubbing y modernas que lo darán todo en las raves.

Tragadores de la mejor mierda.

Ecos de Extrarradio.

lunes, 16 de diciembre de 2013

El indie es el nuevo pop (Y viceversa) Parte III.


Prometemos que éste será el último capitulo de ésta reflexión tan chupiguay y post - moderna.

En la entrega anterior criticábamos lo aburrido que se convierte todo cuando las intensas sin presupuesto hacen números de seis cifras y las divas pop dejan de bailar con tacones para hacer vídeos en sepia en algún almacén abandonado.

El pop lleva en clara decadencia desde que se acabaron los 90 y desde que la prostitución musical, el látex y la pose son la ley.

Nadie se hace la profesional. Las divas de verdad reciben sus álbumes grabados por varias desconocidas que matarian por cantar delante de veinte personas. Atrás quedaron esos días en los que los artistas se implicaban en los proyectos y no se vendían a lo que sea que fuera lo que se llevaba en el momento.

Eran las epocas en las que Madonna rescataba a algún DJ Who? de la caravana donde dormía y se metía el jaco para que le hiciera siete canciones buenas, y luego los abandonaba en alguna cuneta. Todas sabían lo que queríamos y se esforzaban por darnos un videoclip feliz, una actuación fogosa o un tema demoledor.

Todo eso cambió, el pop se vendió a los circuitos alternativos y las masas se volvieron locas del coño porque podían meter el único single de exito de cualquier grupo indie en sus móviles para poder justificar las dilataciones y el piercing en el tabique nasal.

Y por desgracia, todas cayeron en la trampa.

Pero ésto ya lo hemos explicado en el capitulo anterior, y como sabemos que os lo habeís leído, venimos a contaros que pasa en el otro lado de la moneda.

El pop funciona casi como la tercera ley de Newton. Sí, somos universitarios y fans de Björk, gracias.

Cada movimiento generado en un sentido genera un movimiento de la misma intensidad en el sentido opuesto.

Es decir, que cada vez que escucheís una canción lenta e introspectiva en Prism, hay alguna drogadicta semidesnuda componiendo música que de verdad merece la pena. Música que habla de crear historia, de dramas gratuitos, de drogarse y de bailar. Y no necesariamente en ese orden.

Música Pop. No porque sea popular, ya que ésto es una circunstancia, si no con verdadera alma pop. Melodias bonitas, evocación de imágenes y leggins de brilli - brilli por doquier.

Así que no perdamos la esperanza, porque el Pop está más vivo que nunca en las señoritas que tocan en bares a cambio de cubatas y que compran en H&M porque se han gastado todo lo que les llega de iTunes en MDMA y pitis.

Marina y la perfección pop menospreciada



Electra Heart ha sido un proyecto pop excelentemente meditado. Aunque la discográfica le obligó a sacar temas extra, ella lo hizo con elegancia, sumando ese tema nuevo a todas una historia audiovisual digna de análisis en asignaturas de filosofía.

Es el álbum y el proyecto videoclipero que muchas ya quisieran, finiquitado con drama, fuerza y sentimiento. Vamos, lo que ha hecho Beyoncé con su quinto álbum, pero con concepto.

Pop underground e infravalorado de la más alta calidad, que ya tiene un tiempito, pero que ha envejecido estupendamente.

Chvrches y el debut de la ovación



A priori parece un grupo de modernas random. Nada más lejos de la realidad. A parte de tener la fea costumbre de estilizar el nombre del grupo para hacerlo impronunciable, Chvrches entienden demasiado bien lo que tiene que ser la facilidad, la felicidad y la efectividad.



Gun ataca a la yugular con un acrecamiento a lo europop directamente irresistible. La melodía es preciosista y a la vez gritona, recordando a partes iguales a Icona Pop o a Florence + The Machine.

Y por fortuna no es el unico corte rescatable de su álbum debut, The Bones Of What You Believe, que es recomendable desde el primer tema al último. Pasando por un melancólico The Mother We Share a un experimental y delicioso Science/Visions.

Un álbum puramente pop cocinado al estilo sueco de Robyn o Donkeyboy, con ansias de conquistar el mundo gracias a la velocidad con la que se digiere.

M.I.A. Y la rave tecnoétnica


 M.I.A. fue una zarrapastrosa toda la vida, de éstas que te miran siempre con cara de estar oliendo a mierda y que se creía mejor que tu porque el año que tu ibas a gandía y descubrias a Björk ella venía de la india (Habiendo aprendido a tocar el sitar, porsupuesto) despreciando el supuesto indie que tu habías empezado a encumbrar.

Claro que su frustración fue máxima cuando una canción de su segundo álbum Kala, Paper Planes, se convirtió en un hit alternativo para gente con flequillos lisos y gafas con pasta extra gorda.

Ella nunca se lo perdonó a si misma, y amenazó a todo el mundo con un álbum el triple de alternativo y duro para las radioformulas y los oídos acostumbrados a las listas de éxitos. El resultado fue MAYA, un disco que se alejaba de la supuesta facilidad alcanzado en Kala y que, cosas de la vida, fue aún mejor que éste. Claro que sólo para los entendidos, por eso M.I.A. estuvo súper contenta. Fue la época en la que se le ocurrió hacer canciones borracha y fumada hasta las trancas, y en la que tuvo libertad artística absoluta a cerca de los vídeos.

Nadie entendió la metáfora, los pelirrojos de medio mundo se volvieron locos (Menos Ed Sheeran que se lio a grabar canciones como un poseso) y Youtube decidió que el vídeo era lo peor del mundo, por lo que lo censuró. M.I.A., adulta y nada vengativa, contraatacó con la portada de MAYA.


El caso es que después de que MAYA gustara a las modernas de medio mundo, M.I.A. se fue de rave, y estuvo tres años sin ducharse y comiendo pastillas hasta sacar Matangi.

Y le ha ido muy bien, tenemos que decir. Matangi es un proyecto que equilibra la comercialidad de temas pasados como Paper Planes con la intesidad que se le caracteriza. Warriors, Bring The Noize o Y.A.L.A. actuan como grandes temas de discoteca profunda, mientras que Only 1 U o aTENTion equilibran la balanza hacia el lado más experimental, sobretodo líricamente.

El binomio Exodus/Sexodus juega de columna en la parte final del disco, levantando un conjunto que en absoluto se estaba cayendo.

Pero la que se lleva la palma es Come Walk With Me.



El principio deja al descubierto la melodía puramente pop que luego se disfraza de hard house étnico para mantener contentos a los drogadictos. Pero tanto el mensaje como la actitud son innegablemente Pop.

Es increíble que con el desarrollo que tiene ésta artista la canción que tenga con Madonna sea ésta. Ver para creer.

Charli XCX se pasa al pop sin complejos


La autora del irregular True Romance saca disco el año que viene. Cuando la coautora de I Love It viene mostrando que Superlove es el adelanto de su nuevo álbum a parte de una de las mejores canciones del mundo, creemos firmemente que el universo puede ser un lugar mejor cuando ésta aspirante a Marina & The Diamonds saque su opera prima y nos deje a todos con los calzoncillos empapados.

Pop señores, de la mejor añada.

Sky Ferreira, o como hacer lo que te sale del papo

 La otrora modelo y amiguísima de Charli XCX se ha marcado un álbum de pop oscuro merecedor de los mejores elogios de las intensas. Ensuciando melodías pegadizas con acordes de toque casi gótico y con algo de grunge, Sky Ferreira consigue crear un ambiente de rebeldía obscena en la que el protagonista son el exceso y el sinsentido.

No esperábamos menos de alguien que adora a Britney Spears por encima de todo.

Y además la portada es de las más reivindicables de éste año. Sólo por que una chica que es mona aparezca así de fea, ya demuestra ganas de cambiar el mundo. (Es un decir.)



El primer single tiene una fuerza que no se puede cuestionar, ya que combina limpieza de instrumentos con guitarras y melodías con un deje pasivo.

You´re Not The One te perfila hacia ese conjunto de desesperanza y cansancio que tanto finges que te importa pero en realidad te encanta. Canciones como I Will dejan muy claras las intenciones de Sky de alejarse de la fórmula tópica, a pesar de tener una melodía pegadiza como ella sola.

La autoparódica Nobody Asked Me (If I Was Okay) sigue el juego mientras canciones grandes como 24 Hours llenan el espacio entre grandes melodías para ofrecer un espacio divertido.

Quizás la que más engloba el todo del disco es la que lleva el nombre del mismo y lo cierra, donde Sky se explaya en un desfile de capas musicales hasta que todo explota en una orgía sonora sin dirección aparente. (En el buen sentido.)



Podría decirse que casi es el álbum que mejor comprende que el pop ya no es carne de radios y de masas, si no que, como la alta cocina, debe ser degustado por paladares expertos en la materia. Tiene la pose y la imagen, y es consciente en todo momento de que la creación de imágenes dramáticas es puro teatro.

Y así es como la tortilla a dado la vuelta. Ha comenzado una nueva época, en la que los artistas a priori desconocidos marcarán de qué trata el verdadero pop antes de que cualquier diva corta de miras las copie ciegamente entendiendo mal el concepto.

Mantenemos por lo tanto vivas las esperanzas de encontrar ése grupo de iluminados que guiarán a toda la popesfera a través de los lánguidos mares de la electrónica mainstream y el R&B barato para seguir sonriendo al escuchar esa canción.

Y esperamos también que a Rihanna le de por inspirarse en la alternativa adecuada, y de no caer en la estupidez de regalar un intento vacuo y falso de imagen reflexiva, porque eso sería la muerte.

No sabemos si es un desarrollo postivo o no, sólo sabemos que:

El indie es el nuevo pop (Y viceversa)

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